En las noticias el Presidente Caderón y muchos de los secretarios de su gabinete no se cansan de afirmar que la crisis mundial que comenzó a finales del 2008 ya está quedando atrás y que nuestro México ya se está recuperando.

Pero, como ya sabemos que eso es solo política y que los signos de la recuperación no se ven aún en el mundo real (y además porque ¿Cuándo no estamos en crisis en México?), esta vez alejo un poco el estilo científico de esta sección para escribir algo práctico pero igualmente importante para cualquier lector a quien le guste conocer nuevas formas de hacer las cosas para mejorar. Y principalmente para sobrevivir a esta, y para el caso cualquier, crisis económica que afrontamos.

Para comenzar, como decía el Chapulín Colorado (y créanme que no soy fan de Chaspirito y opino que lo que sucedió en el pasado se quede en el pasado a donde pertenece) y aunque suene a cliché: “que no panda el cúnico”.  La causa de las preocupaciones en tiempo de crisis es seguramente económica, pero se multiplica cuando nos preocupamos innecesariamente. Preocuparse no cambiará la situación. De hecho, preocuparse puede hacer el asunto peor, aumentando el  nivel de estrés y causando ansiedad, lo cual el turno hace que pensemos irracionalmente y tomemos malas decisiones. Si de por sí la naturaleza humana no ayuda mucho en este aspecto…

En segundo término, cuida tu chamba. Tanto si eres un empleado como si tienes tu propio negocio o eres empresario, cuida tus clientes y tu trabajo en general. Porque cuando el dinero escasea se invierte solamente en quienes nos ofrecen un mejor servicio o en los mejores empleados. Además, en estas épocas es más difícil conseguir un empleo si renuncias al que tienes. También, si puedes, trabaja más duro y destaca en lo que haces, hoy más que nunca, ya que el fruto de ese esfuerzo puede hacer la diferencia una vez que la economía se estabilice.

Estos primeros puntos pueden parecer que solamente hacen la diferencia personalmente, pero la verdad es que cualquiera de ellos y los siguientes, además de ayudarte como persona a superar la crisis, ayudan en general a que el sistema se estabilice más pronto si la mayoría de la población los pone en práctica. Pero especialmente los que tienen que ver con el ahorro y el uso consciente del dinero.

Como tercer punto, y aunque suene trillado: ahorra! Sabemos que con el ingreso promedio en nuestro país y aunado a la crisis, ahorrar es muy difícil, pero no me refiero solamente a guardar dinero en el banco (aunque si es posible también debes hacerlo escogiendo muy bien el tipo de cuenta o inversión que se ajuste mejor a tus necesidades e inresos), sino a NO TIRAR EL DINERO.

No compres NADA  a crédito, ni autos, ni comida ni electrodomésticos. Evita encharcarte aunque te digan (y de hecho mucho menos) que pagarás abonos chiquitos. Es más, ni siquiera a meses sin intereses. Una crisis económica no es el momento de comprar hoy a cualquier precio. Además, si tienes arrastrando deudas es el momento de hacer el esfuerzo por liquidarlas, o si no se puede, al menos reducirlas pagando parte y congelando los intereses.

Si tienes dinero para invertir en la bolsa, aunque parezca ilógico, la crisis puede ser tu mejor oportunidad, ya que muchas acciones de empresas estables bajan y puedes adquirirlas a buen precio para cuando la situación se recupere obtengas muy buenas ganancias. Recuerda que en tiempos normales una empresa sólida se recupera mucho más rápido y si bajaron sus acciones fue solamente por la situación global y no por su propia culpa.

Como último punto ya que el espacio es corto esta vez, trata de no comprar productos extranjeros. Invertir tu dinero en productos nacionales de calidad (tampoco compres cualquiera solo porque es mexicano) ayuda a la economía local a recuperarse más pronto y a que el dinero fluya dentro del territorio y no se vaya a otros países. De igual forma no compres en dólar a menos que sea necesario ya que eso desestabiliza nuestra de plano no muy estable moneda. Compa inteligentemente y hoy más que nunca planea tu lista de mandado antes de llegar al Soriana, o tu lista de compras antes de visitar el sobreruedas.

Ya para terminar, y como punto de bonus, la crisis económica es el mejor tiempo para enfocarnos en lo que realmente importa. Es fácil que por la situación tendamos a entretenernos en actividades que no nos ofrecen fruto alguno. En lugar de eso, tómate ese tiempo para tu familia o tus amigos (tus buenos amigos, no los que te hacen gastar lo que no tienes en la pachanga o los que solo te hacen perder el tiempo). Búscate un hobbie productivo o vuelve a charlar con ese viejo amigo o colega que ya no visitabas. Aprovecha que ahorita que hay tiempo por falta de chamba, puedes utilizarlo para establecer relaciones personales que seguramente resultarán útiles cuando la tormenta pase… y que además te mantendrán ocupado(a) productivamente.