La Psicopatía en la Política

HannibalLa psicopatía es un desorden de la personalidad que se manifiesta en personas que utilizan una mezcla de carisma, manipulación, intimidación y ocasionalmente violencia para satisfacer sus propias necesidades egocéntricas. Rasgos interpersonales incluyen carisma superficial, facilidad de palabra, grandioso sentido de la autoestima, mentira patológica y facilidad y gusto por la manipulación de los demás.

Los rasgos afectivos de estas personas incluyen la falta de remordimiento o culpa, afecto solamente superficial, falta de empatía y falta de aceptación de la responsabilidad de sus propios actos. Las conductas de su estilo de vida incluyen comportamiento de búsqueda de estimulación, impulsividad, irresponsabilidad, orientación parasitaria (les gusta vivir a costa de otros) y la falta de metas realistas.

Investigaciones han demostrado que en aquellos criminales que son psicópatas, el nivel varía desde un alto grado de psicopatía a personas con muy leves niveles. Sin  embargo debe quedar en claro no todos los delincuentes violentos son psicópatas, ni todos los psicópatas son delincuentes violentos.  Lo que los distingue es que si un delincuente violento es psicópata, puede asaltar, violar y matar sin preocupación por las consecuencias morales, sociales o legales. Irónicamente, varios de estos mismos rasgos existen en hombres y mujeres que se sienten atraídos por la carrera política y por posiciones de poder como puestos públicos importantes.

Tradicionalmente se relaciona la psicopatía con delincuentes como los asesinos seriales. Lo vemos seguido en la televisión y las películas. Pero de igual forma, no todos los psicópatas son o pueden ser asesinos seriales (una de las caracteristicas principales de un “buen” asesino serial es su desarrollada inteligencia, y pregúntense ¿cuántos políticos tienen esta caratcerística?). Aunque eso sí, pocos asesinos seriales no son psicópatas. Sin embargo lo que pasa desapercibido es que algunas de esas características que distinguen a los asesinos seriales se observan en muchas personas que se desenvuelven en la arena política.

Lo vemos en las noticias
Aunque rara vez exhiben violencia física, muchos líderes políticos muestran seguido grados de enojo, indignación fingida y otros comportamientos. Muchos también carecen del conocido mecanismo de “vergüenza”, de lo cual se habla mucho en los medios y hasta dichos populares existen al respecto. El hecho simple es que la mayoría de los asesinos seriales y los políticos deben imitar lo que ellos creen son la respuestas apropiadas a situaciones que enfrentan como tristeza, empatía, simpatía y otras respuestas humanas a estímulos externos. Y este es un rasgo típicamente psicópata, aunque eso no quiere decir que solo por ser así alguien es psicópata… pero va por buen camino si el resto de los rasgos coinciden.

“Políticos corruptos e insensibles, los que escalan rápido su carrera o el estrato social, líderes autoritarios, personas agresivas y abusivas, son algunos de ellos,” escribió el Dr. Renato Sabatini en su artículo El Cerebro del Psicópata. “Una característica común es que se dedican sistemáticamente al engaño y la manipulación de otros para su beneficio personal. De hecho muchos exitosos psicópatas no violentos se encuentran en nuestra sociedad”.

La mayoría de estas personas no solo las podemos encontrar en nuestras iglesias, escuelas u organizaciones caritativas, sino que por naturaleza es probable que también las dirijan. Es un rasgo importante de los psicópatas de buscar obtener posiciones de influencia, no por servir a la comunidad, sino por el poder. Conseguir poder por la única razón de tenerlo está en la naturaleza del psicópata. Adoran tener el poder de control sobre otras personas.

Así que, aunque muchos líderes políticos negarán el análisis en cuanto a sus similitudes con los asesinos seriales y otros criminales de carrera, muchos de sus razgos de personalidad son parte del un perfil psicópatico que puede ser utilizado para evaluar el comportamiento de muchos oficiales y servidores públicos en todos los niveles del gobierno y la política.

Los psicópatas están entre nosotros

Un artículo en la página web del Dr. Hare titulado ‘Psicópatas entre Nosotros’,  de  Robert Hercz, describe cómo el Dr. Hare fue contactado por la actriz Nicole Kidman, que deseaba su consejo sobre la forma de desempeñar el papel de una psicópata por su película, Malice. El Dr. Hare utiliza la anécdota de una psicópata que acababa de presenciar un accidente donde una madre vio a su hijo morir atropellado por un auto. Hay sangre por todas partes y la psicópata no experimenta ninguna emoción, pero en su lugar, trata de evitar que la sangre manche sus zapatos. La psicópata se da cuenta de la reacción emocional de la madre con el accidente y se fascina. Ella va a su casa, se ve en el espejo y comienza a imitar las expresiones faciales de la madre. “Ese es el psicópata”, reveló el Dr. Hare.