Las mañanas y tu fuerza de voluntad

Las mañanas y tu fuerza de voluntad

“Si tiene que pasar, tiene que pasar primero.”
-Laura Vanderkam

Muchas de las personas más productivas y exitosas en sus carreras, en sus vidas y en los negocios, constantemente corroboran ese dicho que tanto escuchamos de nuestros padres y familiares mayores: “al que madruga Dios lo ayuda” o, más paganamente, que “el pájaro madrugador atrapa al gusano”.

Aunque muchos no quisimos creer de niños que fuera tan cierto, esta es otra de esas perlas de sabiduría milenaria que hoy se corroboran científicamente.

Estudios recientes han corroborado que eso que llamamos “fuerza de voluntad” es más fuerte después de despertar por las mañanas, y va disminuyendo conforme tu día avanza.

Para casi todos, después de las 9:00 a.m. cualquier actividad que necesite concentración o fuerza de voluntad es más difícil de llevar a cabo, ya que comienzan las actividades obligatorias como contestar correos, recibir llamadas, y llevar a cabo las responsabilidades del trabajo o la casa, por ejemplo.

En otras palabras, conforme pasa el día, el tiempo que le puedes asignar a las cosas que tienes que o debes hacer, pero no son obligatorias a corto plazo, se va reduciendo.

Pero hay razones más allá del horario de trabajo que hacen que las mañanas sean el mejor tiempo del día para fomentarte esos hábitos productivos que mejorarán tu vida personal y profesional en el mediano y largo plazo.

El poder de la fuerza de voluntad

¿Por qué crees que, según varios estudios, la mayoría de los excesos (y hasta de los crímenes) se cometen en las tardes y las noches?

Resulta que tu fuerza de voluntad (lo que necesitas para hacer esas actividades que requieren de esfuerzo consciente, como aguantarte de comerte una dona glaseada) funciona similar a tus músculos.

Tu fuerza de voluntad se fatiga con el tiempo, con el paso del día. Por esto es que durante las mañanas tendemos a ser más positivos: porque está llena nuestra barra de fuerza voluntad.

Además, la fuerza de voluntad es un músculo que usamos para demasiadas actividades y pensamientos. La usamos tanto para convencernos de hacer ejercicio como para la toma de decisiones conscientes de todo tipo.

Así que tienes una limitada cantidad para todo el día. Y se aprovecha mejor por las mañanas. Es por esto que las personas que se fomenta más rápido el ejercicio son quienes lo hacen temprano, como una de las primeras actividades de su día.

Ahorra fuerza de voluntad con algunos hábitos

La fuerza de voluntad, al igual que un músculo, también se puede ejercitar. Y lo mejor es que no necesitas esforzarte cada vez más para seguir con una potente fuerza de voluntad.

Sólo necesitas convertir actividades importantes en hábitos.

Al convertir en hábito una actividad como por ejemplo, escribir por las mañanas, deja de ser una decisión consciente, de modo que se utiliza menos de tu capacidad de voluntad diaria, lo cual te deja más para el resto del día.

Así que esta es la clave: la gente exitosa convierten sus actividades valiosas en hábitos. Y las personas más exitosas los hacen hábitos mañaneros.

Lo mejor que puedes hacer con tus mañanas son actividades que sabes necesitas llevar a cabo pero puedes muy fácilmente posponer: mejorar tu carrera, mejorar tus relaciones, mejorarte a ti mism@.

Sé que suena algo difícil para muchos que podemos considerarnos más inspirados de noche, pero hasta los más nocturnos profesionistas se llegan a dar cuenta que en la madrugada son más productivos cuando lo ponen a prueban.

Así que, si quieres fomentarte un hábito productivo extra que sabes será de beneficio para tu mediano y largo plazo, deja de ver televisión a altas horas de la noche y prueba, por ejemplo, salir a correr antes de que tengas que hacerle desayuno a tus hijos.

Recuerda que lo obligatorio se hará a cualquier hora. Después de todo la ropa se tiene que lavar y la comida se tiene que hacer, ¿verdad?.

Pero lo que es necesario, pero no obligatorio, debe hacerse lo más temprano posible.

¿Te interesa más el tema de la fuerza de voluntad y los hábitos? Estos libros te explican más a fondo ambos temas:

  • Willpower: Rediscovering the Greatest Human Strength, de Roy F. Baumeister.
  • The Power of Habit: Why We Do What We Do in Life and Business, de Charles Duhigg.
  • The Willpower Instinct: How Self-Control Works, Why It Matters, and What You Can Do to Get More of It, de Kelly McGonigal.
  • What the Most Successful People Do Before Breakfast, de Laura Vanderkam.