Bañarte con agua fría

¿Por qué bañarte con agua fría si el cuerpo la repudia instintivamente?

Desde la antiguedad, griegos, romanos y rusos han tenido costumbres de bañarse en agua fría por razones variadas, desde espirituales hasta de salud. Inclusive existen ejemplos extremos como la costumbre japonés llamada misogi, en la cual practicantes de shinto se bañan en cascadas de agua helada.

Sin embrago, los más famosos son los escandinavos que se meten a bañar en el agua de lagos casi congelados, inmediatamente después de haber estado en un sauna.

¿Por qué pasar por la incomodidad de soportar baldazos, regaderazos, o chapuzones de agua fría por decisión propia?

Resulta que por algo ha sido, y todas estas culturas encontraron que es benéfico para el cuerpo recibir baños de agua fría en lugar de templada o caliente. Aunque no sabía cómo, sabían que tenía sus beneficios.

Pero hoy, investigaciones modernas están revelado científicamente los beneficios de soportar regaderazos helados por 5 minutos.

10 beneficios de bañarte con agua fría

  1. Mejora la circulación sanguínea. La óptima circulación es vital para salud cardiovascular, además de que te ayudará a recuperarte más rápido del esfuerzo del ejercicio, el trabajo y el estrés en general.
  2. Combate la depresión. Estudios indican que los baños rápidos de agua fría estimulan los “puntos azules” del cerebro, las fuentes primarias de la hormona noradrenalina, un químico natural que te ayuda a combatir la depresión cuando te sientes down.
  3. Te ayuda a quemar grasa. El frío te hace necesitar más energía, y el cuerpo obtiene esa energía quemando más grasa más eficientemente. Además, que el agua fría activa la grasa café (los lípidos que te sirven para obtener calor) y quema la grasa amarilla, esta última la que tiende a acumularse y metabolizarse más lentamente.
  4. Te ayuda a dormir. Para dormir bien, nuestros cuerpos deben estar fríos; es por esto que bañarte con agua fría una hora antes de irte a la cama te puede ayudar a dormir más pronto y tener un mejor sueño en general, al activar los receptores del frío de tu organismo.
  5. Mantiene tu piel y tu cabello saludable. El agua caliente deshidrata tu piel y el cabello. Baja la temperatura de tu regadera si no quieres una piel y un cabello reseco. También le ayuda a tu piel a cerrar los poros, luciendo más tersa.
  6. Te ayuda emocionalmente. Si quieres soportar mejor los problemas de la vida, bañarte con agua fría te puede ayudar. Algunos biólogos han teorizado que el mismo sistema nervioso que monitorea y regula la temperatura del cuerpo desde nuestros primeros ancestros mamíferos, es la base para el sistema emocional. En estudios con ratones, se ha comprobado que las que nadan en agua fría se estresan menos que las que lo hacen en agua templada o caliente, y lo mismo se ha encontrado en los humanos.
  7. Mejora tu sistema inmune. Nada más por este beneficio deberías acostumbrarte a los baños de agua fría ya que se ha comprobado en estudios que personas que se bañan periódicamente con agua fría aumentan su cantidad de células blancas de la sangre, las cuales combaten los virus, y en consecuencia se enferman menos comparados con las personas que se bañan con agua caliente. En otras palabras, el incremento en el metabolismo debido a que el cuerpo trabaja en calentarse activa el sistema inmune liberando más células blancas.
  8. Te ayuda a recuperarte del ejercicio. Bañarte de agua fría baja la inflamación muscular. Es por esto que muchos atletas se bañan en agua con hielos después de terminar una competencia. Así que después de hacer ejercicio, llega a bañarte con agua fría. Exponer tu cuerpo al frío de la regadera encoge las venas de tu cuerpo y te ayuda a remover toxinas como el ácido láctico de tus músculos, porque al salir del baño, las venas se dilatan y mejora tu circulación y tu sistema se llena de sangre limpia llena de nutrientes que te ayuda a reparar el músculo.
  9. Aumenta tu energía y estado de alerta. El shock de un baño de agua fría te ayuda a mejorar no sólo tu ánimo sino también nivel de energía, especialmente para iniciar tu día. Innumerables son los testimonios que prueban que el agua fría te despierta, y sus efectos no son solo inmediatos sino que pueden durar el resto del día. En este respecto, algunos aseguran que lo que te llena de energía es la necesidad de respirar profunda y rápidamente al sentir el golpe de agua fría, lo cual fomenta tu circulación y lleva más oxígeno a tu cerebro. Y convertirlo en un hábito lo hace mucho más eficiente.
  10. Te saca de tu zona de confort. Y si todos esos beneficios físicos para tu organismo no son suficientes, acostumbrarte a soportar algo que te saca de tu zona de confort diariamente, como bañarte con agua fría aunque no te guste, te ayudará a salir de tu zona de confort en otros aspectos de tu vida que te impiden avanzar. Acostumbrarte a soportar el agua fría te ayudará a dejar las escusas para intentar eso que siempre has querido hacer y para lo que nunca te has animado. La explicación es que aprendiendo a soportar baños fríos entrenas el mismo músculo mental que te ayuda a aventurarte en lo desconocido.

Precisamente este último punto, que tiene que ver con la capacidad de salir de tu zona de confort, con los hábitos y con la motivación, lo abordaremos en una próxima publicación.

Así que ve dejando de abrir la llave del agua caliente. Tu organismo te lo agradecerá.

Baño de agua fría

Deja un Comentario

1 comment

  1. Pingback: El poder de la incomodidad - NelsonRazo.Com