Los beneficios de aguantar el hambre

Los beneficios de aguantar el hambre

Los humanos viven con 1/4 de lo que comen; de los otros 3/4 vive su doctor.
-Inscripción en una pirámide egipcia de 3800 a.C.

Ya en publicaciones anteriores abordamos los beneficios del ayuno para el cerebro y para la salud general.

También comprendimos la importancia del estado de cetosis al cual se llega ayunando y eliminando los carbohidratos de la dieta, y por qué éste es el estado natural metabólico para, entre otros beneficios, tener un cerebro más efectivo.

Sin embargo, aguantar el hambre, estar en estado cetogénico y la restricción calórica tienen un beneficio aún mayor para nuestra salud: puede ayudarnos a vivir no sólo mejor sino también más.

En resumen, seguir el típico consejo de que nunca te quedes con hambre o de que comas varias veces al día, no es realmente lo mejor en el largo plazo. Y la razón es evolutiva y no una tendencia dietética.

Tu sistema de Autoprotección

Como ya sabemos, la escasez de calorías activa en el organismo un sistema de defensa que en pocas palabras protege a las células para tener más probabilidades de sobrevivir hasta la temporada de mayor alimento.

Esta es una respuesta evolutiva al imperativo de la especie para sobrevivir para posteriormente poder reproducirse en tiempos mejores. Al final, es el objetivo para lo cual cualquier especie en el planeta.

Sin embrago, lo que no habíamos abordado es precisamente el mecanismo por el cual el cuerpo logra este objetivo. Mecanismo que muchos pueden encontrar hasta místico.

Cuando tienes unas horas sin comer, puedes sentir el hambre no solo en eso que te dice en tu mente que es hora de comer, sino también físicamente en tu estómago.

Como el Dr. Yoshinori Nagumo lo explica en Hunger makes people healthy (en español publicado como “Un día Una Comida”), esto se debe a la segregación de la hormona grelina, que te avisa que tu estomago ya está vacío y es hora de comer.

Es decir que la función de la grelina es avisar al hipotálamo en tu cerebro para que comamos algo. Pero al mismo tiempo estimula a la glándula pituitaria para que segregue la hormona del crecimiento.

Esta última descompone la grasa visceral que hemos acumulado y la convierte en cuerpos cetónicos para utilizar como energía, pero además rejuvenece la piel y las mucosas, por lo cual es conocida como la hormona rejuvenecedora.

Así que cuando te suena el estómago, significa que tu cuerpo se está reparando a sí mismo e incluso protegiéndose del cáncer.

Más razones para aguantar el hambre

Además, cuando nos suena el estómago porque tenemos hambre, segregamos una hormona que repara las arterias dañadas por la citocina producida por la grasa acumulada. Se trata de la adiponectina, o también conocida como la hormona de la longevidad.

Por si todo lo anterior fuera poco, cuando sentimos hambre entra en acción el gen sirtuína, o gen de la longevidad. Pero esta proteína específicamente actúa solamente tiempo después de que comenzó a sonarte el estómago.

Si no dejamos un tiempo que el gen de la longevidad actue reparando nuestro ADN aguantando el hambre, no disfrutaremos de este otro efecto reparador.

Así que la clave aquí es que para que estas defensas se activen, debs aguantar el hambre por cierto tiempo y no comer en cuanto te entra apetito. De modo que mientras “sufres por hambre” disfrutas del efecto rejuvenecedor y reparador de este sistema que te ayuda a vivir más y mejor.

Comer una vez al día

Y de aquí el título del libro del Dr. Nagumo (quien a sus 60 años no parece ni de 40), Un día una comida, ya que una manera de mantener este estado de alimentación es el de evitar el consejo tradicional de comer tres o más veces al día, y establecerte como hábito el solamente necesitar comer una.

Para muchos suena a herejía, y para otras sonará como un suplicio, pero la realidad de nuestra especie es que solamente comemos tres veces al día como tradición desde hace unos cuantos siglos.

Y como ya debemos saber, nuestros genes aún funcionan como lo hicieron millones de años, y no como los tenemos funcionando actualmente.

Aprende a aguantar el hambre, comer bien y hacerlo una vez al día, y tu salud y tu figura te lo agradecerán.

 

Un día una comida