Generación de Zombies Digitales

¿Qué tan dañino es el teléfono para los niños y adolescentes?

Zombies Digitales

Ya hemos dejado claro en posts anteriores que las redes sociales y los smartphones fácilmente se pueden convertir en una adicción que, si bien aun no es aceptada oficialmente como una, claro está que afecta de muchas maneras psicológica y hasta físicamente cuando se convierte en adicción.

Ya abordamos también las bases de cómo es que si bien puedes considerar que un adulto ya no tiene remedio (y lo tiene de todos modos, solo que es un poco más difícil), debes comprender la capacidad de adicción de tu smarphone mínimo para beneficio de los niños.

Porque si a las actuales generaciones adultas les está afectando la propiedad adictiva de los teléfonos y las redes sociales, convirtiéndolos prácticamente en zombies digitales, solo tienes que imaginarte el mundo de dentro de unos años cuando la generación que está creciendo desde bebé siendo entretenida con pantallas llegue a la adultez, para calcular que será mucho peor.

Ya existen grupos de ayuda para adictos a las redes sociales, de la misma forma que existe Alcohólicos Anónimos y grupos de ayuda para drogadictos. Y aunque esto nos haga pensar que ya se está haciendo algo para evitar problemas más grandes en el futuro, la realidad es que, a como van las cosas, las próximas generaciones están destinadas a traer al mundo un problema psicológico y de desarrollo mucho más grave, para el cual no serán suficientes grupos de ayuda o remedios para tapar agujeros.

Los niños y el smartphone

¿Qué tan grande es el problema de crecer con adicción al teléfono?

Simon Sinek lo pone muy simple en sus pláticas sobre los problemas de la generación Milennial.

¿Por qué tenemos prohibiciones para el consumo de alcohol, drogas y tabaco en los menores de edad? Porque sabemos que los afectan mucho más que a los adultos, debido a que el cerebro y el cuerpo en los primeros años de la vida se encuentran en desarrollo.

Así que, cuando un niño o un adolescente llega a platicar con sus padres porque tiene problemas, no lo manda a la alacena a que mate sus penas con vodka, ¿verdad?

Inherentemente sabemos que eso está mal, y no solamente por convención social sino porque sabemos que le afectará y además no remediará en realidad ninguno de sus problemas. De hecho le traerá más.

Pues al darle una tablet o un smarthphone a tu hijo para que se entretenga o simplemente para que tú como padre no tengas que lidiarlo, es exactamente lo mismo que mandarlo por el vodka cuando tiene problemas en la escuela: estás tapando el sol con un dedo a costa del desarrollo de muchos más problemas.

Una adicción sutil

Esto sucede precisamente porque la adicción a teléfono o a las redes sociales funcionan exactamente igual que la adicción al alcohol o las drogas: dopamina en tu cerebro es segregada para hacerte sentir mejor en el corto plazo, para hacerte sentir que estás logrando algo.

Pero en realidad no estás logrando nada. Y la satisfacción a corto plazo no te servirá para cambiar tu realidad.

Pero evolucionamos para buscar “soluciones rápidas” por el simple hecho de que durante cientos de miles de años nuestros ancestros sólo se debían preocupar por sobrevivir, reproducirse y, si bien les iba, pasar de los 35 años.

Pero hoy ese no es el ambiente en el que vivimos, y en este ambiente lamentablemente existen muchas “soluciones rápidas” que no son en realidad soluciones. Pero tu parte animal no lo sabe y lo encuentra adictivo, y el smartphone no es la excepción.

Y esto, como las drogas, afecta mucho más a los niños de manara permanente. Al punto de estar fomentando generaciones de zombies digitales.

Adicción a las redes sociales

Creando zombies digitales

Verás, nuestro cerebro evolucionó para interactuar con el mundo real, de modo que nuestros sentidos evolucionaron como una interfaz para interpretar la naturaleza, en vivo y en directo.

Así que un bebé que se entretiene desde temprana edad con la pantalla de una tablet o un teléfono en lugar de con juguetes físicos e interacción con personas de verdad, como sus familiares, no solamente no desarrollará esas partes y sistema de su cerebro necesarias para el futuro de manara correcta, sino además desarrollará problemas que le impedirán disfrutar de una vida normal.

Y lo que es peor, ¿sabes que es lo que fomentas al entretener a tu bebé hiperactivo con esa pequeña pantalla? Mucha más hiperactividad, además de déficit de atención, con los cuales ese niño cuando crezca tendrá que lidiar de maneras que ahora ni te imaginas.

No solamente tendrás a un adolescente prácticamente ingobernable, muy probablemente delincuente y adicto, que te hará la vida de madre o padre de cuadritos; sino además con bastantes posibilidades de tener una vida adulta con problemas sociales, de pareja y hasta de empleo.

Y todo porque quisiste que ese niño no te estuviera molestando mientras checabas tus propias redes sociales.

Así que, imagínate la calidad de zombies digitales que resultarán ellos.

Generación de zombies digitales