Responsabilidad extrema

Deja de culpar a los demás de tus problemas y decisiones.

Responsabilidad extrema

Know thyself es una frase que se dice estaba inscrita en el Templo de Apolo en Delfos, en la antigua Grecia, y que invitaba a todos a conocerse a sí mismos. Sócrates la expandió al enseñar que “una vida sin examinarse no es digna de vivirse”.

Grecia fue cuna de muchos de los movimientos filosóficos que posteriormente, con el Imperio Romano, se desarrollaron y expandieron para convertirse en los enfoques que aun hoy son currícula de cualquier facultad de Filosofía. Y algunos de esos enfoques filosóficos siguen aplicándose en la vida real.

Uno de ellos es el estoicismo, enfoque filosófico de vida totalmente práctico que promueve como uno de sus pilares el conocernos a nosotros mismos. De forma similar al budismo, el estoicismo no es simplemente un montón de cavilaciones sobre el lenguaje, la vida o propósito en la Tierra, sino una forma de llevar una vida en harmonía con el ambiente en el que nos desarrollemos, adaptándonos siempre a los cambios que naturalmente suceden en el mismo, y aceptando que solo tenemos un muy leve poder sobre lo externo a nuestra mente.

Por esto precisamente es de crucial importancia el conocernos a nosotros mismos lo más profundamente y lo más racionalmente posible.

Responsabilidad estoica

Know thyself

Sin conocerte a ti mismo, casi cualquier inferencia, juicio o análisis que hagas de lo externo (otras personas, sus intenciones, y tu propia capacidad para interactuar con el entorno) solamente será un lanzamiento de dados sin base suficiente para asegurar estar en lo correcto y obtener el mejor resultado posible.

Además, otra de las implicaciones de una vida estoica es el aceptar que somos responsables de todo lo que implica nuestras decisiones. Y de todas nuestras decisiones; incluidas las que son resultado de nuestra interacción con los demás y el ambiente.

Así que un enfoque estoico nos enseña a aceptar que lo único sobre lo que tienes verdadero poder es tu mente y tu manera de ver lo que sucede, pero también nos lleva a la realidad de que una mente saludable (en sí misma y en lo que implica su interacción con el mundo) solo existe cuando aceptas que solamente tú eres responsable de tus decisiones. Nadie ni nada más.

Puedes no controlar completamente lo que sucede después de una decisión propia, o lo que otros piensan o hacen en consecuencia de tu decisión, pero no dejas de ser responsable de la decisión misma, y en gran parte de la cadena de eventos que se hayan desencadenado al respecto.

Aun cuando esos eventos no hayan sido tu culpa.

Culpa vs. Responsabilidad

El estoicismo, en este aspecto, promueve un enfoque de vida de responsabilidad que podemos considerar extrema: eres responsable de TODO lo que te pase, aun si lo que te sucede no es tu culpa.

Como Mark Manson lo explica atinadamente en su libro The Subtle Art of Not Giving a F*ck, existe una gran diferencia entre culpa y responsabilidad, y el estoicismo deja claro que una persona virtuosa (a lo que aspira cualquier estoico) sabe la diferencia entre ambas y nunca confunde culpa con responsabilidad. Confundirlas es un signo de falta de madurez (conocimiento de ti mismo) e independencia que solamente te traerán problemas cada vez más grandes en tu vida.

¿Por qué se considera responsabilidad extrema? Un ejemplo que Manson propone servirá de ilustración.

Imagínate que un día al salir de tu casa abres la puerta y encuentras que en tu entrada te dejaron una canasta con un bebé. Obviamente te sorprendes y te quedas en shock por unos segundos.

Tú no decidiste tener un bebé en tu puerta. No es tu culpa que ese bebé esté ahora frente a tí. Pero por el hecho de estar en tu puerta, ahora es tu responsabilidad. Tú tienes ahora el poder de decidir qué haces con ese acontecimiento y ese bebé: “¿lo tiro a la basura, se lo dejo a alguien más, le hablo a la policía, lo llevo al DIF, hago como que no me dí cuenta y sigo mi camino como si nada?”. Lo que sea que decidas es tu responsabilidad, aunque el origen no haya sido tu culpa.

Responsabilidad extrema

Tu responsabilidad es la que te sirve

De la misma forma, todas las decisiones y los eventos que suceden en tu vida, según esta responsabilidad extrema, son tu responsabilidad y nunca debes asignarle esa responsabilidad a alguien más. Aunque alguien más tenga la culpa o también sea en parte responsable.

“Pero ¡¿por qué?!”, seguramente te preguntas si eres una de esas personas acostumbrada a responsabilizar a los demás antes que a tí mism@.

Por una simple y práctica razón: porque no hacerte totalmente responsable de lo que decides y de lo que te sucede en consecuencia, no te servirá para mejorar personalmente.

Primero asignarle responsabilidad de lo que te concierne a alguien más, es querer que alguien más resuelva tu problema (problema que tú mism@ generaste con alguna decisión directa o indirecta), y es querer creer que estás “libre de culpa”; es querer deshacerte de tener que hacer algo para resolverlo.

Y querer deshacerte siempre de tu responsabilidad, inexorablemente te llevará a seguir en un ciclo de autoconfirmación que con el tiempo solamente se convertirá en una bola de nieve de malos hábitos, falta de madurez, y de irresponsabilidad que afectarán muchos más aspectos de tu vida de los que te imaginas.

Apúntalo: hacer responsable a los demás de lo que te afecta e interesa, no te sirve para mejorar personalmente.

Extrema pero funcional

Así que sí, puede ser una responsabilidad muy extrema el enfocar tu vida de esta forma, pero es la manera más rápida y saludable de conocerte a ti mism@ y aprender a actuar responsablemente en todos los campos de tu vida, y en todas tus decisiones.

Toma en cuenta que el poder de tomar decisiones conscientes es al final lo que te hace humano. Es lo único que en realidad puedes controlar completamente. Y lo único que te distingue del resto de los animales del planeta.

Nada más.

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